Paola Barona, presidente de la Fundación Aneley conversó con Acontecer Medios y La Voz de los Pueblos oportunidad en la que contó el importante trabajo que desarrollan en Equinoterapia y lo mucho que han crecido, pese al poco tiempo que tienen desde su fundación.
Paola comentó que la Fundación Aneley “surge con el fin de brindar en la comunidad de Río Colorado y La Adela un espacio de Equinoterapia con profesionales capacitados para tal fin.
Agregó que “todo comienza en 2017 muy a pulmón hasta que obtuvimos la personaría jurídica, con un número menor de concurrentes del que tenemos hoy y estamos muy felices por todos los logros. La personaría jurídica que nos constituye como fundación se obtuvo en el año 2019”.
Explicó que “la Equinoterapia es una terapia complementaria de otras que ha ido evolucionando en los últimos años y que utiliza al caballo como co- terapeuta o facilitador de los objetivos y propuestas que nos proyectamos con los pacientes- jinetes. Es una terapia que tiene estudios comprobados en cuanto a los beneficios no solo físicos sino emocional para la persona que lo practica. Es muy amplia porque nos permite trabajar de manera recreativa con toda la población que quiera acercarse”.
Paola Barona manifestó que “el caballo no debe ser de una raza específica, sino que buscamos un rango de edad, que sea un caballo que haya aprendido o “masticado” ciertos aprendizajes, que no haya sido domado recientemente porque no se puede sorprender. Se busca un caballo mayor de 10 años que tenga cierto carácter y nosotros vamos entrenándolo con aros, pelotas, la utilización de la rampa, prepararlo para esas cosas ajenas a su cotidianeidad”.
Consideró que “el proceso de adaptación al espacio es un proceso muy importante tanto para el caballo como para el paciente-jinete que viene a la fundación. Ese proceso debe ser respetado porque el caballo es de un tamaño considerable si lo pensamos para los niños por lo que cuanto mejor sea la adaptación evitamos temores, tensiones y por el lado del caballo se va formando un vínculo de manera natural porque son animales predispuestos para la actividad”.
Un trabajo en grupo
La titular de la Fundación Aneley puntualizó que “cada centro trabaja con determinadas edades de acuerdo al equipo de trabajo que tenga. En nuestro caso trabajamos con grupos y en los talleres recreativos con mini grupos y sin la necesidad de montar al caballo, tenemos niños muy
pequeños. Lo hablamos con la familia porque un niño de dos años por ejemplo no está preparado para montar de manera autónoma, pero si hacemos hincapié en la experiencia del juego y el contacto que nos sorprendió muchísimo de cómo se relacionan. Esto también lo asociamos a los efectos de la Pandemia donde las familias comenzaron a buscar otras alternativas y que los niños estén en contacto con la naturaleza a través del juego y con animales. Por eso surge la gran demanda este año donde casi triplicamos la cantidad de pacientes-jinetes en talleres recreativos y de monta lúdica”.
Equipo de trabajo
Resaltó que “el equipo está formado por profesionales en el área de Educación, en mi caso soy Licenciada en Educación Especial, siempre mi recorrido de formación fue por ese lado, tenemos psicopedagogas, acompañantes terapéuticos y un grupo de voluntarios que son afines a los caballos o a que quieren trabajar con niños que se suman a la fundación y aportan desde su lugar”.
Para la recaudación de fondos y el mantenimiento explicó que “por el momento cobramos una cuota colaboración de la familia que puede, es algo no condicional para que puedan venir al espacio. Quienes pueden hacerlo colaboran con un aporte mensual, estamos por comenzar una campaña de socios para toda la comarca de Río Colorado y La Adela y por otro lado asistimos a todo tipo de eventos donde nos invitan y ahí vamos con mesas de
tortas, cantinas o bingo solidario. Es una forma de costear la alimentación de los caballos, su salud, los equipamientos que son de costo elevados, seguros y lo demás que administrativamente debemos tener siempre al día”, concluyó.
